Alerta para la soja argentina y sudamericana: China planea aumentar su producción e importar menos
Para Argentina y el Mercosur, lo preocupante del complejo soja es que si el consumo chino se estanca y además parte de la importación es reemplazada de producción propia, va a sobrar soja en el mundo.
El Plan Quinquenal 2026/2030 del gobierno chino trae una luz de alerta para la soja argentina y sudamericana: plantea un crecimiento con calidad, y el capítulo agrícola no está exento.
Puntualmente, el documento prevé un incremento de la producción granaria en 50 millones de toneladas, a partir de una cosecha que entre trigo, maíz, arroz y soja suma 608 millones de toneladas, según el último informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.
Significa, en términos portencuales, un aumento del 8% en estos cinco años.
En ese escenario, la soja tiene una mención especial. En principio, el informe señala el éxito que significa haber sostenido la producción en los 20 millones de toneladas durante los últimos cuatro años, contra un promedio de 12,7 millones una década antes.
LA SOJA Y OTROS GRANOS EN CHINA
Aunque China es el centro de origen de la oleaginosa, su producción es considerablemente menor que la del trigo (140 millones de toneladas), el maíz (301 millones) y el arroz (146 millones). De ahí que el gigante asiático esté importando entre 108 y 112 millones de toneladas del poroto en los últimos años.
Estratégicamente, en un mundo que se reconfigura geopolíticamente, el gobierno chino se plantea incrementar la producción de alimentos, reduciendo la dependencia de la importación.
Como caso testigo, el gobierno chino ha virado su posición respecto de los cultivos transgénicos autorizando más y más eventos para su producción, no ya solo para su importación.
En el caso de la soja apuntan a desarrollar variedades de mejor calidad, con mayor potencial de rendimiento y mayor contenido de aceite.
LA SOJA ARGENTINA, MIRANDO A CHINA
Bajo este panorama, la lectura que debiéramos hacer desde la Argentina, pero que también involucra al Mercosur, en donde la producción de la oleaginosa supera las 240 millones de toneladas, es que la aspiradora china de soja está perdiendo potencia.
En el cuadro a continuación se ve cómo las importaciones chinas de soja pasan de 13 millones de toneladas en 2000/01 a 94 millones en 2016/17, con un increíble aumento promedio anual de 48%, para pasar a partir de ahí a las 112 millones del presente, a una modesta tasa de 2% anual.
Para la Argentina y por extensión el Mercosur, lo preocupante del complejo soja es que si el consumo de soja chino se estanca y además parte de la importación es reemplazada de producción propia, va a sobrar soja en el mundo.
A esto hay que sumarle que, si el gobierno chino continua con su política de reemplazo de la harina de soja por otras fuentes, como el DDGS derivado del maíz, apuntando a reducir el uso de harina de soja en las raciones de los animales en un 10% para 2030, esto implicaría reducir sus importaciones en unas 10 millones de toneladas.
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