Apicultura de exportación: con espíritu cooperativo, la miel de Santa Fe se posiciona a nivel mundial
La Cooperativa Apícola Cosar realizó su primer envío del año de miel de abejas hacia Alemania, Estados Unidos e Italia. Así, fortalece su posicionamiento exportador a partir de la trazabilidad, y con un modelo de reinversión que impulsa el desarrollo local.
La Cooperativa Apícola Cosar concretó un nuevo embarque de miel santafesina con destino a mercados internacionales, reafirmando el posicionamiento del sector apícola argentino en plazas de alta exigencia como Alemania, Estados Unidos e Italia.
El envío forma parte de una estrategia de crecimiento sostenido basada en el respeto a la calidad del producto, la transparencia en los procesos y el fortalecimiento del entramado productivo regional.
Estos tres países se consolidan como los principales destinos de la miel producida por la cooperativa, aunque la entidad proyecta ampliar su presencia en otros mercados internacionales.
“Estamos enviando este primer lote del año a Alemania, Estados Unidos e Italia, y creemos que próximamente vamos a sumar nuevos envíos al mercado estadounidense. También hay otros destinos en carpeta que buscamos concretar a la brevedad”, explicó su presidente, Guillermo Tavella.
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ESTRATEGIA Y PROYECCIÓN INTERNACIONAL
La apertura y consolidación de mercados externos se inscribe en un contexto en el que Argentina se destaca como uno de los principales exportadores mundiales de miel, debido a que su producción supera ampliamente el consumo interno y cumple con los estándares de calidad exigidos a nivel internacional.
El posicionamiento de Cosar en este contexto se sustenta en la calidad del producto y en la solidez de sus procesos productivos y comerciales.
“La inocuidad del producto y nuestro sistema de trazabilidad son características muy distintivas”, señaló Tavella, quien remarcó que “lo que nos distingue es la seriedad y la formalidad que le ponemos a todo el proceso, tanto en la elaboración de la miel como en la etapa de comercialización”.
Este enfoque permite garantizar la confiabilidad del producto y responder a las exigencias de los compradores internacionales, en un escenario global cada vez más competitivo. Para la cooperativa, la implementación de protocolos y buenas prácticas productivas constituye una herramienta clave para sostener los mercados externos en el tiempo.
“Los protocolos nos dan sustento; lo que decimos que vendemos, realmente después lo podemos demostrar en nuestro sistema. Ante cualquier requerimiento o reclamo, podemos mostrar que esa miel se trabajó bajo normas específicas”, afirmó el presidente de la entidad.
En este sentido, destacó que la coherencia entre los procesos productivos, la documentación y la comercialización es uno de los pilares que permiten acceder y sostener mercados internacionales.
REINVERSIÓN Y DESARROLLO TERRITORIAL
Uno de los aspectos centrales del modelo cooperativo es la reinversión de los ingresos generados por la exportación en la propia estructura productiva y en los servicios a los asociados.
“Todo se vuelca a la cooperativa”, indicó Tavella, y agregó que el destino de los fondos se define democráticamente en la asamblea de socios.
Generalmente, se destinan al mantenimiento de la planta, la incorporación de herramientas, la disponibilidad de insumos y el fortalecimiento del acompañamiento técnico a los productores.
En esa línea, destacó que “no es menor que un grupo de productores de distintas zonas de la provincia de Santa Fe se organice y se consolide como una cooperativa para exportar su miel de manera conjunta. Sobre todo en una actividad como la apícola, que históricamente ha sido bastante individualista”.
En este caso, la experiencia va a contramano de esa lógica: son muchos productores que deciden asociarse para comercializar colectivamente en el mercado internacional, fortaleciendo su posición y generando mayor valor.
Además, es clave destacar que la cooperativa cuenta con habilitación propia para exportar, sin necesidad de intermediarios. Esto, sumado a su sistema de calidad y trazabilidad, marca una diferencia sustancial y potencia su competitividad.
“Estos son los pilares que nos ayudan a mantener la calidad de los procesos y del producto final, que se traducen en más ventas y mejor posicionamiento de la cooperativa”, concluyó el entrevistado.
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