El negocio del agro viene mejor nutrido en 2026: crecen fuerte las importaciones de fertilizantes
En el final de 2025, las compras al exterior de fertilizantes casi se triplicaron con respecto a igual período del año anterior. Las mejores expectativas productivas y la mayor apertura comercial, factores que impulsan este fenómeno.
La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) publicó una nueva edición de su informe mensual denominado “El Pulso del Agro”, en el que analiza 19 variables de actividad económica agropecuaria y agroindustrial.
En ese marco, la entidad resaltó un dato importante para la productividad de los suelos y cultivos argentinos: un fuerte repunte en la importación de fertilizantes.
Según Coninagro, crecieron 190% en diciembre pasado, consolidando la tendencia ascendente que ya habían mostrado octubre y noviembre, con sendos incrementos del 79% y 82%, respectivamente.
LOS FERTILIZANTES, UN INSUMO CLAVE
Así, “la importación de fertilizantes continúa siendo el indicador de mayor expansión”, resalta el reporte de Coninagro.
Y agrega: “Este comportamiento no solo responde a una base de comparación baja, sino también a una recomposición de insumos asociada a mejores expectativas productivas y mayor apertura comercial, dinámica que por estacionalidad podría sostenerse en los próximos meses”.
Cabe recordar que la cosecha de trigo fue récord y el maíz se sembró también con altísimas expectativas de rendimientos, lo que llevó a que la inversión en nutrición fuera alta.
En concreto, en diciembre fueron 151.000 toneladas adicionales importadas y, de esta manera, el 2025 completo acabó con una suba del 28% en las importaciones, con respecto a 2024.
EL PANORAMA ECONÓMICO DEL AGRO
Más allá de los fertilizantes, el informe general hace foco en que, durante diciembre, la actividad económica general mostró escasas variaciones respecto del mes previo, “en un contexto que continúa condicionado por tasas de interés elevadas y un consumo que aún no consolida una recuperación sostenida”, resalta.
De esta manera, 2025 habría cerrado con un crecimiento estimado del 4,2%, explicado principalmente por el mejor desempeño registrado durante el primer semestre del año, mientras que la segunda mitad mostró una dinámica más heterogénea.
De las 19 variables relevadas, ocho registraron variaciones interanuales negativas, una menos que en noviembre.
Entre los sectores que permanecen en terreno contractivo se destacan la producción de soja, carne bovina y yerba mate, junto con la molienda de trigo, la producción de biodiesel, aceites, la maquinaria agrícola y las ventas de frutas y verduras.
“En varios de estos rubros la tendencia negativa se ha extendido durante los últimos meses, reflejando un escenario aún desafiante para ciertos segmentos productivos e industriales”, menciona Coninagro.
Por el contrario, 11 sectores se ubicaron en terreno positivo y, en su mayoría, acumulan al menos dos meses consecutivos con variaciones interanuales favorables.
Se destacan la producción de maíz y especialmente de trigo, impulsada por una campaña 2025/26 récord, así como la leche, la carne porcina y el bioetanol.
También las exportaciones agroindustriales consolidaron un desempeño sólido hacia el cierre del año, mientras que el despacho de vino y la producción industrial de alimentos y bebidas lograron revertir la dinámica negativa previa.
El informe completo se puede ver en: https://www.coninagro.org.ar/el-pulso-del-agro-subas-y-bajas-en-las-distintas-actividades-2/
Seguir leyendo







