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¿Competidores o socios estratégicos?: el agro argentino teje redes para crecer junto a Brasil y a EE.UU.

Fuente: Infocampo 03/06/2026 16:29:42 hs

Durante el Cambras Business Day, el agro argentino trazó la hoja de ruta para conformar con Brasil una región exportadora de alimentos y energía. Por otro lado, el Consejo Agroindustrial recibió a una misión de empresarios de EE.UU.

En el fútbol, cuando se busca evitar la violencia entre las hinchadas, se suele utilizar la frase de que los equipos son “rivales, pero no enemigos”.

En el agro, ese texto puede definir también a la relación de Argentina con Brasil y Estados Unidos, dos mercados que son competidores a nivel global –son los tres que mayor cantidad de granos exportan–, pero no “enemigos”.

Incluso, se están tejiendo redes para que sean socios estratégicos.

BRASIL EN LA MIRA

Un mojón en este camino se dio durante el Cambras Business Day, una jornada organizada por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino-Brasileña (Cambras) en el Museo MALBA de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde tres ejecutivos de empresas del agro –Mariano Bosch (Adecoagro), Ignacio Bartolomé (GDM Seeds) y Delfín Uranga (SiloReal)– trazaron la hoja de ruta sobre Argentina y Brasil como región exportadora de alimentos y energía.

Puntualmente, debatieron sobre complementariedad productiva, tecnología, trazabilidad y los desafíos regulatorios que frenan el potencial del sector en el panel de Agroindustria Regional Empresarial.

Ante una audiencia de más de 200 líderes empresariales de ambos países, el panel de agroindustria profundizó en los ejes concretos que pueden convertir a la región en una potencia exportadora global.

Por ello, el eje transversal del panel fue la necesidad de reencuadrar la relación entre Argentina y Brasil: pasar de la lógica de competidores en commodities a la de socios estratégicos con capacidades diferenciadas.

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Bartolomé señaló que Brasil ofrece un modelo de desarrollo sistémico —con inversión en infraestructura, demanda interna de etanol y federalismo productivo que pobló el interior del país—, mientras que Argentina aporta una cultura de innovación y mayor propensión a romper moldes, algo que el propio mercado brasileño podría aprovechar.

Bosch fue directo: “Tenemos como región una oportunidad gigante de ser exportadores de alimentos”, y subrayó que la energía de Vaca Muerta puede ser un factor de competitividad adicional para ese objetivo.

En esta línea Bartolomé describió también cómo la convergencia entre análisis genómico de bajo costo, mayor capacidad de cómputo y herramientas de robótica está comprimiendo los ciclos de desarrollo de variedades vegetales de entre 8 y 12 a entre dos y cuatro, con impacto directo en la productividad del campo. La edición génica (CRISPR) potencia esa aceleración.

De paso, aprovechó la oportunidad para colar el debate por la falta de una normativa actualizada que combata el mercado ilegal de semillas.

 Advirtió que Argentina corre el riesgo de quedar rezagada si no actualiza el marco de propiedad intelectual para el sector: mientras en Brasil 8 de cada 10 productores pagan por la tecnología que utilizan, en Argentina ese número baja a 3 de cada 10.

“Esa es una deuda pendiente que tiene Argentina con nuestro sector”, afirmó.

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Uranga sumó la dimensión financiera: señaló que Brasil lleva ventaja en la integración de activos físicos con mercados digitales y blockchain, y que esa infraestructura puede —y debería— volcarse al mercado argentino para potenciar el financiamiento del agro.

LA TRAZABILIDAD Y LOS POTENCIALES PRODUCTIVOS

Los tres panelistas coincidieron también en que la trazabilidad ya no es un requisito burocrático sino una herramienta de posicionamiento en mercados exigentes.

Uranga planteó que la tecnología —sensores, satélites, teléfonos celulares— permite generar esa identidad en los activos productivos de forma casi automática, y propuso que Argentina y Brasil trabajen en un estándar común de certificación para que la trazabilidad bilateral sea un diferencial competitivo frente al mundo, no una barrera administrativa entre los dos países.

Bosch utilizó el sector lácteo como ejemplo paradigmático de la brecha entre potencial y realidad. Argentina produce hoy aproximadamente el mismo volumen de leche que hace 30 años, mientras Brasil triplicó su producción en el mismo período.

Mariano Bosch (Adecoagro), Ignacio Bartolomé (GDM Seeds) y Delfín Uranga (SiloReal) debatieron sobre la integración Argentina-Brasil en alimentos, tecnología y trazabilidad

La causa, según Bosch, no es una desventaja competitiva sino una decisión política recurrente: cada vez que los precios internacionales suben, Argentina frena las exportaciones para abastecer el mercado interno, destruyendo la previsibilidad que los clientes externos necesitan.

“Nos mordemos la cola todas las veces”, resumió, y señaló que Uruguay y Brasil crecieron precisamente porque adoptaron una lógica exportadora que Argentina todavía no ha internalizado de manera consistente.

Por último, Bartolomé incorporó una dimensión geopolítica al análisis: la creciente tensión tecnológica entre Estados Unidos y China abre una oportunidad para que la región opere como intermediaria en el flujo de tecnología agrícola entre ambos bloques.

La estabilidad política de Sudamérica —sin conflictos bélicos activos— suma atractivo. “Tenemos que aprovechar ese lugar”, afirmó, y llamó a construir desde Argentina y Brasil un centro de desarrollo de agronegocios extensivos con proyección global.

COMERCIO CON ESTADOS UNIDOS

Por otro lado, el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), entidad que nuclea a las 36 cadenas de valor agroindustriales que representan más del 60% de las exportaciones argentinas, recibió junto a la Bolsa de Cereales de Buenos Aires a una Misión de Reciprocidad Comercial para Fabricantes y Productores de EE. UU. (TRUMP, por sus siglas en inglés) a Argentina, con el objetivo fortalecer las oportunidades de cooperación y de incrementar el comercio bilateral agroindustrial entre ambos países.

El presidente de la Bolsa de Cereales, Ricardo Marra, en sus palabras de bienvenida destacó la importancia del acuerdo de Inversión y Comercio Recíproco firmados con Argentina y EE.UU. a principios de este año.

“El acuerdo debe generar oportunidades concretas. El sector privado argentino acompaña la búsqueda de una mayor integración y es importante que el acuerdo se traduzca en mejoras tangibles de acceso a mercado. La apertura debe ser percibida como una oportunidad para ambas partes”, remarcó.

Por su parte, Gustavo Idígoras, presidente del CAA, presentó la línea de trabajo institucional del Consejo para incrementar las exportaciones, destacó las oportunidades de cooperación entre ambos países e hizo un llamado a mejorar las condiciones de acceso a EE.UU. de productos agroindustriales de nuestro país como la miel, aceite de soja; biocombustibles, genética bovina, cítricos dulces pollos y huevos, entre otros.

Para ello, consideró fundamental aumentar la reciprocidad del acuerdo. “Es prioritario reabrir negociaciones con Estados Unidos para lograr la reciprocidad en nuestras exportaciones que hoy no tienen posibilidad de ingresar”, expresó.

A su turno, Ramiro Costa, gerente general de la Bolsa de Cereales porteña, llevó a cabo una completa presentación del sector agrícola argentino con proyecciones a futuro en cuanto a producción.

“Estados Unidos importa U$S 219 billones anuales de productos agroindustriales, de los cuales solo 2,2 billones son de Argentina; es decir el 0,9%, con lo cual el potencial de crecimiento es significativo para nuestro país y hace más importante aún que se mejore el acuerdo comercial”, remarcó.

Una relación que ya venía creciendo por sí sola: las exportaciones a EEUU fueron récord en 2025

Asimismo, Alfredo Paseyro, secretario del CAA, se refirió al marco normativo internacional en cuanto a biotecnología y los desafíos que enfrentan ambos países como productores y proveedores mundiales de alimentos.

La delegación estadounidense, que estuvo acompañada por el personal del Servicio Agrícola Exterior (FAS), incluyó representantes de:

  • California Almonds – Modesto, California.
  • USA Poultry & Egg Export Council – Tucker, Georgia.
  • U.S. Grains and Bioproducts Council – Washington, D.C.
  • U.S. Livestock Genetics Export, Inc. – Mount Horeb, Wisconsin.
  • U.S. Meat Export Federation – Denver, Colorado.
  • U.S. Soybean Export Council – Chesterfield, Misuri.
  • U.S. Wheat Associates – Arlington, Virginia.
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