Biología reproductiva: apalancado en la ciencia, el arándano florece con más fuerza en el NEA
Un estudio del INTA junto a instituciones del NEA caracterizó estados florales y el desarrollo del polen en dos cultivares, con el objetivo de optimizar cruzamientos y mejorar la productividad.
Con el objetivo de optimizar los cruzamientos y fortalecer los programas de mejoramiento genético del arándano, un equipo de investigación del INTA, el Instituto de Botánica del Nordeste y la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE analizó en detalle la anatomía floral y el desarrollo del polen en dos cultivares de este fruto.
El trabajo fue publicado en la revista científica internacional Horticulturae y busca identificar estados fenológicos clave que permitan mejorar la productividad del cultivo.
La investigación, desarrollada en el marco de una tesis doctoral, se centró en la biología reproductiva del arándano (Vaccinium corymbosum L.) y estudió el desarrollo de las anteras y del polen en los cultivares Emerald y Snowchaser.
Los ensayos se realizaron en plantaciones comerciales de Bella Vista, Corrientes, y Concordia, Entre Ríos, dos zonas representativas de la producción en el NEA.
El objetivo central fue generar conocimiento aplicado que permita afinar la planificación de cruzamientos y robustecer los esquemas de selección genética en condiciones locales.
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“Comprender cómo se desarrollan los órganos reproductivos del arándano es clave para optimizar los cruzamientos y avanzar en programas de mejoramiento genético adaptados a nuestras condiciones productivas”, explicó José Recalde, becario doctoral del CONICET-CTM que desarrolla sus actividades en el INTA Concordia.
ARÁNDANOS: SIETE ESTADOS FLORALES PARA DECIDIR MEJOR
Uno de los principales aportes del estudio fue la identificación y descripción de siete estados florales, definidos a partir de características macroscópicas y validados mediante el análisis de la anatomía interna de las flores. Este ordenamiento permite correlacionar lo que el productor observa a campo con lo que ocurre a nivel microscópico en los tejidos reproductivos.
“Esta clasificación permite determinar con mayor precisión el grado de desarrollo de los órganos reproductivos a lo largo de la fenología del cultivo, un aspecto clave para la toma de decisiones en trabajos de mejoramiento”, subrayó Recalde.
Según detalló el investigador, estas descripciones anatómicas brindan herramientas concretas para identificar el momento adecuado de intervención en tareas de mejoramiento y manejo reproductivo.
Además, el estudio vinculó los estados florales definidos con escalas fenológicas internacionales de referencia, como la desarrollada por la Michigan State University y la escala BBCH, lo que facilita la comparación de resultados con investigaciones de otras regiones productoras.
De este modo, el trabajo no solo aporta precisión para el NEA, sino que también posiciona la información generada en un marco de referencia global.
NUEVO PATRÓN EN LA FORMACIÓN DE ANTERAS
Otro resultado relevante fue la propuesta de un nuevo patrón de formación de anteras, basado en características específicas de las capas que conforman la pared de las anteras en especies de la familia Ericaceae, a la que pertenece el arándano.
“Este hallazgo aporta información novedosa sobre la biología reproductiva del cultivo y amplía el conocimiento disponible a nivel internacional”, indicó el investigador.
En la misma línea, Recalde destacó que “este tipo de aportes básicos, aunque no siempre visibles en el corto plazo, son fundamentales para sostener procesos de innovación en cultivos regionales estratégicos como el arándano”.
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Las investigaciones continúan en el marco de la tesis doctoral y apuntan ahora a evaluar si las condiciones ambientales de Bella Vista y Concordia influyen en parámetros reproductivos clave, como la producción y viabilidad del polen, así como en la eficiencia de los cruzamientos intra e intervarietales, medida a través del cuaje de frutos y la formación de semillas viables.
Se espera que los resultados consoliden una base técnica sólida para el diseño de programas de mejoramiento genético en el NEA, una de las principales regiones productoras de arándano del país, y contribuyan a mejorar la productividad y la adaptación del cultivo a distintos ambientes productivos.
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