Luz amarilla para el maíz temprano: las lluvias esquivan a la zona núcleo y se podrían afectar los rindes
Las precipitaciones de los últimos días no llegaron a esta zona del país, donde las reservas hídricas están en retroceso y el maíz temprano está en pleno llenado de granos. La soja, por ahora, mantiene un buen potencial.
El maíz temprano atraviesa un momento bisagra en la región núcleo. Tras un diciembre que permitió transitar la floración con perfiles bien cargados, la interrupción de las lluvias y la primera ola de calor del verano dejaron su huella: las reservas de agua cayeron de manera significativa y comenzaron a aparecer lotes en condición regular, especialmente en el noreste bonaerense.
Según el relevamiento de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, buena parte de la región pasó a un escenario de reservas escasas en el primer metro del suelo, una situación que empieza a condicionar la evolución del cultivo.
En este contexto, los técnicos coinciden en que el comportamiento de las lluvias previstas para los próximos días será determinante para sostener las expectativas de rinde que aún se mantienen.
La cosecha de maíz ya inició en algunas zonas y buscan el primer lote para rematarlo
Hoy, el 70% del maíz temprano sigue clasificado en condición excelente a muy buena, pero el impacto del calor y la falta de agua redujo ese segmento en unos 20 puntos porcentuales. Además, ya se detecta un 5% de los lotes en estado regular, con señales claras de estrés en los ambientes más ajustados.
EL LLENADO DE GRANOS, LA ÚLTIMA PRUEBA PARA EL MAÍZ
Aunque el maíz ya dejó atrás el período crítico, lo que está en juego ahora es el llenado de los granos, el último componente del rendimiento.
A fines de diciembre, con lluvias semanales que acompañaron hasta el día 22 —cuando la región recibió unos 40 mm en promedio—, el cultivo logró definir el número de granos en buenas condiciones.
Desde entonces, el agua se cortó y coincidió con temperaturas elevadas. Actualmente, los lotes presentan un 60% en grano pastoso y un 40% en grano lechoso. Las precipitaciones que se esperan en las próximas horas y días serán clave para que el cultivo complete el llenado en los próximos 10 a 15 días y logre consolidar los rindes proyectados.
El impacto no fue homogéneo. En el norte y oeste de la región núcleo, algunas lluvias modestas pero oportunas atenuaron el daño. Sin embargo, en el noroeste bonaerense, especialmente en General Villegas, ya se observan lotes en condición regular, con pérdida de hojas y cuadros más comprometidos. En casos puntuales, incluso se avanzó con picado anticipado para silo.
Hacia el sur de Rosario, en zonas como Fuentes o Villa Amelia, también se detecta desprendimiento de hojas basales, una señal típica de estrés, aunque todavía se conserva un buen aparato foliar en la parte superior de la espiga.
La oportunidad del maíz temprano: 3 razones para aprovechar su “competitividad inusual”
Más al sur, el panorama mejora: en Los Quirquinchos los maíces se mantienen en buen estado y, en el centro-sur santafesino, localidades como Carlos Pellegrini muestran un escenario muy favorable, con expectativas de rindes récord cercanos a los 130 qq/ha.
SOJA DE PRIMERA: BUEN ARRANQUE
Mientras el maíz define su suerte, la soja de primera transita un sólido inicio reproductivo. A comienzos de enero, el 80% de los lotes se encuentra iniciando floración (R1), un 15% en plena floración (R2) y un 3% comenzando la fructificación (R3). La condición general es muy buena: el 75% de los cuadros está entre excelente y muy bueno, y apenas un 1% se clasifica como regular.
Los lotes más comprometidos corresponden a ambientes de menor calidad o sectores pisoteados, como cabeceras, donde la falta de agua se siente antes. En las próximas semanas, cuando aumente la demanda hídrica, será clave que las lluvias acompañen para que el cultivo atraviese el período crítico sin resignar potencial.
Algunos técnicos advierten que la soja necesita “un golpe más de agua” para cerrar el entresurco, mientras que otros alertan sobre la creciente presión de malezas, en especial el yuyo colorado, que sigue elevando los costos de producción ante la limitada disponibilidad de herramientas de control.
SOJA DE SEGUNDA: PERFIL EXIGIDO POR EL TRIGO
La soja de segunda, en tanto, avanza en estado vegetativo con condiciones mayoritariamente muy buenas. Por ahora, los requerimientos hídricos son bajos y solo en los lotes de menor calidad se observan síntomas leves de estrés.
El maíz temprano sonríe con lluvias clave y buenas perspectivas en la Zona Núcleo
Sin embargo, en zonas como Pergamino, los técnicos advierten que el trigo previo dejó los perfiles descargados de agua y nutrientes. Si bien las emergencias fueron buenas, será imprescindible una recomposición hídrica adecuada y una fertilización ajustada para sostener el potencial productivo en las próximas etapas del cultivo.
CLIMA: LLUVIAS ERRÁTICAS Y ENERO AJUSTADO
Desde el punto de vista climático, a partir del viernes 9 aumenta la probabilidad de precipitaciones algo más generalizadas en la zona GEA, con mejoras durante el sábado 10 y condiciones estables hasta el final del período de pronóstico. No se descartan chaparrones aislados hacia el martes 13.
Las temperaturas máximas se mantendrán agradables, entre 22 y 25 °C, aunque volverán a subir desde el domingo 11, con picos de 32 a 34 °C entre el martes 13 y el miércoles 14. Las mínimas rondarán los 16 a 18 °C, con leves variaciones.
En términos de balance hídrico, las áreas con reservas escasas aumentaron respecto de la semana previa y cubren gran parte de la región GEA. Con las condiciones actuales, se necesitan entre 100 y 120 mm en amplias zonas para alcanzar niveles óptimos de humedad, mientras que en el noroeste el faltante llega a 140 mm.
El análisis climático indica que enero mantendría un patrón de lluvias errático y mayormente deficitario, más parecido a diciembre que a noviembre. Aun así, no se espera una ausencia prolongada de precipitaciones, sino aportes intermitentes que podrían ser suficientes para acompañar la evolución de los cultivos. En ese marco, para el maíz temprano, cada milímetro que caiga en los próximos días puede marcar la diferencia.
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