AgroCampanaNoticias

Contratistas forrajeros: “Nuestra actividad dejó de ser marginal; ahora es estructural en la ganadería”

Fuente: Infocampo 28/01/2026 08:15:53 hs

Los contratistas forrajeros continúan con un escenario de crecimiento en Argentina, pero bajo un panorama mixto: mientras la carne ganó poder respecto al servicio de picado, la lechería enfrenta una ecuación más ajustada.

La actividad de los contratistas forrajeros atraviesa una etapa de consolidación en la Argentina, impulsada por un cambio estructural en los sistemas productivos ganaderos y lecheros.

Con más hectáreas destinadas a forrajes conservados, mayor nivel tecnológico y una demanda que se sostiene incluso en contextos económicos desafiantes, el sector se afirma como una pieza clave en la alimentación animal.

Sin embargo, esa expansión convive hoy con una fuerte disparidad de precios entre carne y leche, que impacta de lleno en la capacidad de pago de los productores.

  • SEGUÍ EL ESPECIAL FORRAJES DE INFOCAMPO

Así lo describe Fernando Opacak, coordinador general de la Cámara de Contratistas Forrajeros (CAFC), quien observa un crecimiento sostenido de la actividad año tras año.

Venimos en un constante ascenso en la cantidad de hectáreas que se están ensilando todos los años. Hay una migración clara, no solo en Argentina, sino a nivel mundial, hacia sistemas donde el animal ya no sale tanto a pastorear, sino que se lo alimenta con forrajes conservados”, explicó.

Con “un horizonte más claro”, los contratistas forrajeros también avizoran una campaña de más producción

Ese proceso llevó a que, en la última campaña, se alcanzaran alrededor de 2 millones de hectáreas picadas, repartidas prácticamente en partes iguales entre los sistemas de carne y de leche.

“Eso habla de una actividad que dejó de ser marginal para transformarse en estructural dentro de la producción ganadera”, remarcó Opacak.

LA BRECHA CARNE/LECHE EN EL PICADO

Uno de los puntos centrales que hoy marcan el pulso del sector es la evolución dispar de los precios que reciben los productores según su actividad.

En ese contexto, en diálogo con Infocampo, Opacak puso el foco en una comparación tan simple como contundente: cuántos kilos de producto hacen falta para pagar una hectárea de ensilado.

“Hoy la carne ha tenido un aumento interanual muy importante, cercano al 90%, y eso le da al productor ganadero un mayor poder de compra. En cambio, la lechería viene mucho más retrasada: la leche al productor aumentó entre un 2% y un 10%”, detalló.

Esa diferencia se traduce directamente en la ecuación económica del servicio. “Si vos le preguntás hoy a un productor de carne cómo está el servicio de picado medido en kilos de carne con respecto al año pasado, hoy necesitás menos kilos para pagar una hectárea de silo. Ahora, si le preguntás a un productor de leche, probablemente necesite vender más litros de producto para cubrir ese mismo costo”, sintetizó.

Pese a ese escenario más ajustado para el tambo, el servicio sigue siendo demandado. “El productor lo sigue validando porque el silo continúa siendo una de las reservas más económicas que tiene para alimentar al rodeo. Prácticamente completa proteína, energía y fibra, y además lo hacés en tu propio campo. No hay muchas alternativas que sean tan eficientes”, sostuvo Opacak.

RINDES ALTOS Y UNA CAMPAÑA QUE ACOMPAÑA

Desde el punto de vista productivo, la campaña viene mostrando números muy alentadores para la actividad forrajera. Según los relevamientos que realiza la CAFC en distintas regiones del país, los rindes están por encima de los promedios históricos en muchas zonas.

“En varias cuencas estamos viendo rendimientos que superan tranquilamente las 35 o 40 toneladas por hectárea. En algunas regiones ya se están terminando los cultivos de primera con resultados realmente muy buenos”, señaló el coordinador de la Cámara.

El maíz vuelve a ser el gran protagonista del picado. “Es la vedette de todos los años. Se siembra en septiembre y se empieza a picar entre diciembre y enero”, explicó.

Pero el calendario no termina ahí: a partir de marzo comienza una segunda ola de trabajo, nuevamente con maiz de segunda y luego con sorgo.

Además, la actividad dejó de ser estrictamente estacional. “Hoy el contratista trabaja prácticamente todo el año. Se pica alfalfa durante muchos meses, dependiendo de la zona, y también hubo muy buenas pasturas de invierno como avena, cebada, trigo y centeno”, destacó Opacak.

TECNOLOGÍA DE NIVEL INTERNACIONAL

Otro de los rasgos distintivos del sector es el alto nivel tecnológico que muestran los contratistas argentinos, en línea con los estándares de los principales países productores del mundo.

La tecnología que tenemos hoy en Argentina es prácticamente la misma que vemos en Europa o en Estados Unidos”, afirmó el ingeniero en producción agropecuaria.

Ese nivel se refleja en el uso de picadoras, tractores y rastrillos de última generación, con altos estándares de precisión y eficiencia. “En los congresos y exposiciones se presentan equipos que se lanzan al mismo tiempo a nivel mundial. No estamos atrasados tecnológicamente”, subrayó.

Tras años de restricciones, el acceso a maquinaria y repuestos muestra signos de normalización. “Hoy la situación está bastante más ordenada. Hay contratistas que incluso están importando maquinaria usada por cuenta propia, como picadoras o tractores, sin depender exclusivamente de las casas matrices”, explicó.

Logística y tecnología, las claves para que la alfalfa “premium” argentina sea líder a nivel global

También se observa una mejora en el abastecimiento de insumos clave. “Se normalizó bastante el acceso a repuestos y cubiertas, que son fundamentales para mantener operativa la tecnología de precisión”, agregó.

CRÉDITO, FERIAS Y DECISIONES DE INVERSIÓN

En un contexto macroeconómico todavía complejo, el financiamiento aparece como una herramienta clave para sostener la renovación tecnológica. Según Opacak, muchos contratistas están optando por créditos en dólares con tasa fija.

“Hoy es una de las opciones más utilizadas, porque las tasas son bajas y previsibles. También hay alternativas en pesos para bienes de capital, pero el dólar sigue siendo la referencia”, indicó el entrevistado.

En ese marco, las grandes exposiciones juegan un rol estratégico. “Expoagro es siempre el termómetro del año. Ahí se definen muchas de las ofertas de maquinaria y los beneficios bancarios que después se replican en el resto del calendario”, señaló el directivo de la CAFC.

EL CONGRESO ARGENTINO DE FORRAJES

Con una actividad en expansión y desafíos por delante, la Cámara de Contratistas Forrajeros ya trabaja en su principal evento institucional del año: el 2° Congreso Argentino de Forrajes, que se realizará del 19 al 21 de agosto en el Centro de Convenciones de la ciudad de Córdoba.

“En la primera edición tuvimos más de 1.300 asistentes y superó ampliamente nuestras expectativas. Ahora queremos redoblar la apuesta”, adelantó Opacak.

El objetivo es claro: consolidar al congreso como el gran punto de encuentro del sector. “Queremos que sea el lugar donde se hable de forrajes en Argentina, con disertantes internacionales y nacionales, y con empresas mostrando lo último en tecnología”, concluyó.

En un escenario donde la ecuación económica varía según el sistema productivo, pero la necesidad de eficiencia es transversal, los contratistas forrajeros siguen ocupando un rol central. Y, como resume el propio Opacak, la frase que hoy define al sector es tan simple como reveladora: para algunos, el picado se paga con menos carne; para otros, con más leche.

Abrió el Congreso Argentino de Forrajes y los contratistas alimentaron el reclamo por los impuestos

Seguir leyendo