Vinos sin alcohol: Para Fecovita “aún falta mucho trabajo tecnológico para lograr una propuesta aceptable”
El presidente de la Federación más importante del vino argentino habló en Infocampo: tendencias, la "motosierra" de Milei y el juicio contra Iberte. "Es clave reactivar exportaciones, el mercado interno no las puede absorber", dijo.
En un año movido para la industria vitivinícola, la Federación de Cooperativas Vitivinícolas (Fecovita) logró lo que pocos: un crecimiento en volumen en el mercado interno, incrementando su participación en el segmento de la botella, un aumento del 25% en los vinos fraccionados y buenos resultados, sobre todo en el último tramo del año, para el granel y el mosto concentrado.
Ahora, en un 2026 donde el sobrestock se presenta como el gran desafío, se preparan para una nueva cosecha con los créditos ya listos para sus más de 5.000 productores asociados y con una calidad y sanidad que entusiasma desde lo productivo. Así lo contó a Infocampo Rubén Panella, el presidente de Fecovita.
Durante la charla, quien es también productor vitivinícola no le esquivó a las grandes polémicas que ha tenido la industria en el último tiempo.
Por un lado, la desregulación de Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y, por el otro, una que los tiene como protagonistas: el enfrentamiento judicial con su ex socia, Iberte, con quienes mantienen un conflicto que esperan se resuelva este año.
Ruben Panella
LO QUE DEJÓ 2025 PARA FECOVITA
-¿Cuál es el balance que hacen del año que acaba de pasar?
-Realmente ha sido un año complejo, con una caída del consumo en el mercado interno y también un retroceso en las exportaciones, especialmente de varietales, vino fraccionado y granel a nivel país. A pesar de ese contexto, desde nuestra empresa logramos crecer en volumen en el mercado interno, ganando participación, y también aumentamos un 25% las exportaciones de vinos fraccionados, lo que representa un logro significativo. El sostenimiento del mercado interno se dio, principalmente, a partir de una reducción de márgenes y de un fuerte foco en la eficiencia, lo que terminó impactando en el precio que recibe el productor. Hoy, el principal problema es el excedente de vinos que se está generando, que presiona fuertemente sobre los precios y hace que el productor no esté cubriendo sus costos.
-¿Cómo viene la nueva cosecha?
-En cuanto al volumen, esperamos que la cosecha sea similar a la del año pasado. Los precios, como vengo señalando, están muy deprimidos. De todos modos, ha sido un año con una sanidad excelente, por lo que creemos que vamos a tener uvas de muy buena calidad. Sin embargo, considero clave reactivar fuertemente las exportaciones de vino, ya que el mercado interno no puede absorber el volumen que estamos produciendo actualmente. Si las exportaciones no se recuperan con fuerza, el productor va a seguir en una situación muy complicada, con precios que no alcanzan a cubrir costos que aumentan día a día y que, además, no se han movido en más de un año.
-Además de las exportaciones, ¿qué otra salida podría tener ese excedente de uva?
-El mecanismo normal de regulación de la industria es la elaboración de mosto. En ese sentido, el jugo de uva concentrado tiene hoy a la Argentina como uno de los líderes a nivel mundial y contamos con un panorama favorable tanto en mosto como en vinos a granel, con posibilidades concretas de exportación. Esto se ve reforzado porque la cosecha europea viene cayendo por tercer año consecutivo y se ubica en los niveles más bajos desde 1960. Este contexto abre oportunidades para que tanto el mosto como el vino se exporten a granel, incluso hacia países europeos que tradicionalmente son exportadores, como España. De hecho, esto ya está empezando a suceder: en diciembre, por ejemplo, nosotros exportamos 500 toneladas de mosto concentrado a España, un destino que históricamente suele ubicarse como primer o segundo exportador mundial, compitiendo con la Argentina. Estas cosechas bajas en Europa nos permiten ganar espacio en el mercado internacional, algo que creemos que se va a empezar a reflejar en los próximos meses en los datos oficiales del INV, con un fuerte crecimiento, especialmente en las exportaciones de vino a granel.
El mercado de vinos se consolida en Brasil y presenta una oportunidad única para Argentina
-¿A qué atribuyen el crecimiento que ha tenido Fecovita en un año donde los indicadores han ido generalmente a la baja?
-Hemos trabajado fuertemente para recuperar espacio, porque Fecovita había perdido participación en el segmento de botellas. En tetrabrik mantenemos el liderazgo, con más del 50% del mercado, pero en botella nuestra presencia era baja, por lo que pusimos el foco en ese formato y la respuesta fue muy positiva. Prácticamente todo el crecimiento que logramos estuvo vinculado a la botella. En el comercio exterior también concentramos la estrategia en destinos donde tenemos un buen desarrollo, como Brasil, donde contamos con una sucursal propia. Además, estamos abriendo una sucursal en Estados Unidos, en Miami, lo que nos va a permitir encarar ese mercado con mayor fuerza. Por eso, creemos que el próximo año vamos a tener un crecimiento importante en el mercado estadounidense, a partir de la operatoria de esta nueva sede.
-¿Qué números les dejó el 2025?
-Este año estamos exportando alrededor de siete millones de litros de vino fraccionado y estamos proyectando un fuerte crecimiento para el próximo año. En el caso de los vinos a granel, actualmente hemos exportado cerca de dos millones de litros y estamos previendo superar los 20 millones el año que viene, en línea con la oportunidad que se está generando por la mayor demanda de vinos hacia Europa. En el mercado interno estamos cerca de los 200 millones de litros anuales, con un crecimiento importante en los últimos meses que nos posiciona para superar ese volumen el próximo año. Fecovita concentra aproximadamente el 25% de todo el mercado interno argentino, considerando todos los segmentos. En el caso del mosto, estamos alcanzando casi las 16.000 toneladas exportadas, lo que nos ubica entre los principales exportadores de mosto concentrado de uva. Para el próximo año, además, tenemos la perspectiva de llegar a las 17.000 toneladas.
VINOS SIN ALCOHOL: “AÚN FALTA MUCHO”
-En lo que a tendencias mundiales respecta, el vino sin alcohol es algo en lo que muchas bodegas argentinas están trabajando, ¿cómo viene ese tema en el caso de Fecovita?
-En cuanto a los vinos sin alcohol, la verdad es que no hemos probado todavía ningún producto cuya calidad nos convenza ni que creamos que el consumidor vaya a valorar. Considero que aún falta mucho trabajo en términos tecnológicos para lograr una propuesta aceptable. Sí estamos avanzando en el desarrollo de vinos de bajo contenido alcohólico, ya sea anticipando la cosecha o reduciendo parcialmente el grado de alcohol, y en ese segmento el consumidor está dando respuestas muy interesantes, especialmente en los vinos blancos. En cambio, en los vinos totalmente sin alcohol, por el momento no hemos encontrado un producto que consideremos realmente valioso para el consumidor.
-Uno de los grandes conflictos que vivió la industria en 2025 fue el de la desregulación, ¿cuál es su postura?
-Nosotros estamos totalmente convencidos de que la desregulación era necesaria y la apoyamos, porque realmente se trataba de una industria sobrerregulada, con una gran cantidad de exigencias que resultaban excesivas. Ahora bien, con el recurso de amparo que presentamos desde la industria, nuestra oposición se limita únicamente a dos puntos de las más de 900 desregulaciones que se implementaron. No se trata de una postura estatista ni reguladora. Creemos que esas dos medidas son fundamentales para asegurar la genuinidad del producto y evitar que el vino se elabore por vías que no corresponden. Es solo eso, dos aspectos puntuales dentro de un universo muy amplio. En todo lo demás estamos de acuerdo con el Gobierno y no vemos objeciones. Por eso también nos resultó molesta la forma en que reaccionó el Gobierno nacional, comparándonos con dirigentes de otros sectores o situaciones que no tienen relación, cuando en realidad apoyamos el 99% de las medidas que se han llevado adelante.
FECOVITA EN LA JUSTICIA
-Otra de las grandes polémicas de la industria los tiene como protagonistas, en la causa contra Iberte. ¿Cuál es el estado hoy de esa disputa?
-Creemos que este año, por suerte, debería haber una resolución final en el Tribunal Arbitral de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Eso va a permitir cerrar definitivamente todos los demás temas, porque en el fondo se trata de una cuestión estrictamente comercial en la que nosotros nos sentimos estafados. No somos estafadores y, cuando el tribunal determine quién le debe a quién, también deberá quedar claro que ellos no nos deben nada. A partir de esa definición, todo lo demás debería caerse, los cuestionamientos sobre balances, los pedidos de quiebra y todas las acciones laterales que ellos han impulsado y que entendemos que nunca deberían haber existido.
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-¿Cuánto impactó en Fecovita toda esta disputa?
-Mirá, el impacto existió, pero por suerte fue muy atemperado gracias al fuerte apoyo de los productores. Pensábamos que, al tratarse de elecciones secretas, podía haber algún tipo de señal distinta, y sin embargo todas las decisiones fueron respaldadas por unanimidad, lo que habla claramente del acompañamiento que tuvimos. Afortunadamente, esto no impactó en los socios, ni en el aporte de vino, ni en la confianza de los productores. De hecho, el año pasado alcanzamos una de las proporciones más altas de la historia de uva entregada al sistema cooperativo. Donde sí hubo impacto fue en los costos. Tuvimos gastos legales importantes y también mayores costos financieros, ya que esta situación de desconfianza nos llevó a pagar tasas más altas en los bancos. El daño reputacional y el perjuicio que nos generaron estas acciones fueron muy grandes, pero por suerte la empresa logró sobrellevarlos con buenos resultados. Seguimos siendo una organización sólida y con una situación firme para enfrentar los problemas que nos tocó atravesar.
-¿Cuándo estiman que tendrán la resolución?
-Nuestra esperanza es que la resolución llegue hacia mediados del año que viene. De todos modos, esta gente suele presentar recursos de manera permanente, lo que termina demorando los plazos. Si eso no ocurre, el tribunal debería estar emitiendo una definición después de mitad de año.
-Se viene una nueva vendimia, ¿cómo está la situación de los créditos de cosecha?
-Fecovita, como todos los años, ya tiene previstos los créditos para la cosecha. Estamos trabajando firmemente con dos bancos y vamos a entregar el producto a valor a los productores del sistema. Fecovita se va a hacer cargo tanto de la tasa de interés como de la garantía, de modo que el productor prácticamente solo va a tener que pagar con producto, sin ningún costo financiero. De esta manera, ya estamos preparados para iniciar la próxima cosecha.
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